La novela “La importancia de los peces fluorescentes” de Almudena Solana (ed. Suma de las letras, 2009), nos acerca a la vida de varias personas que tienen algo en común, no pueden dormir por la noches. Escrita de forma muy original, la novela plantea problemas actuales que se esconden detrás del insomnio.

Los tres personajes tienen un pasado que les ha marcado y que explica la situación del presente. Lo más importante, necesitan redimirse de las cadenas que les esclavizan. Salvador consigue ganar un premio que le lleva de viaje a California y que cambiará para siempre tanto su vida como la del doctor Plancton y el técnico Luis. No puedo contar más sobre el argumento, es una novela para leer y apreciar los detalles de cada situación y personaje. La autora consigue crear una atmósfera asfixiante que nos hace comprender la situación desesperada de los protagonistas. La elección de la noche y el sueño no es causal, porque refleja el estado de preocupación y falta de esperanza y de sentido en la vida de los personajes de la novela.

En uno de los pasajes de la novela, uno de los personajes hace una analogía entre el mundo animal y el nuestro. Señala que el león es uno de los animales que más duerme porque está tranquilo y en paz sabiendo que nadie puede atacarle. El resto de los animales teme a sus depredadores, que en el caso de los humanos pueden llamarse estrés, ansiedad, depresión, miedo…
El personaje de Rosita y la analogía del león, me recuerdan las palabras del rey David, quién también trata el tema del sueño y dice: “En paz me acostaré, y asimismo dormiré; porque solo tú, Señor, me haces vivir confiado” (Salmo 4:8) y también la invitación de Jesucristo para encontrar descanso: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cansados y yo os haré descansar” (Mateo 11:28).
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