viernes, 29 de enero de 2010

"El factor humano", el libro en el que se basa la película "Invictus" de Clint Eastwood

Comienzo hoy una sección dedicada a mis títulos favoritos, en la que compartiré con vosotros los libros que me han dejado una huella imborrable. Quiero empezar con un libro muy especial, cuya entrada recupero aprovechando el estreno de la película que ha adaptado esta historia al cine. El libro es "El factor humano" y la película, "Invictus", dirigida por Clint Eastwood e interpretada por Morgan Freeman y Matt Damon.

“El día 24 junio de 1995 Nelson Mandela se levantó a las 04:30, como todos los días, pero esta vez estaba muy tenso y tenía un nudo en el estómago, algo raro en él, poco dado a los nervios. No era el día de su liberación en febrero de 1990, ni su toma de posesión como presidente en mayo de 1994, ni siquiera la mañana de junio de 1964 en la que se despertó en una celda, sin saber si el juez iba a condenarle a muerte o, como al final fue, a cadena perpetua.”

Entonces, ¿qué ocurría?, ¿por qué ese día era tan importante para Mandela? Era el día en el que Sudáfrica iba a enfrentarse a la mejor selección del mundo, Nueva Zelanda, en la final de la Copa del Mundo de rugby celebrada en Sudáfrica.

Esa mañana, 43 millones de sudafricanos, de todas las razas y creencias compartían la misma aspiración: la victoria de su equipo. ¿Por qué fue tan importante este partido para la historia del país? El periodista John Carlin nos lo cuenta de forma sublime en el libro “El factor humano” (ed. Seix Barral, 2009).

El autor cuenta al principio su interés por escribir un libro sobre el milagro de Sudáfrica, ya que es “ningún otro país ha hecho la transición de la tiranía a la democracia mejor ni con más compasión”. Pero reconocía que ya se había escrito mucho sobre los engranajes del milagro interno. En su opinión faltaba escribir sobre el factor humano, sobre “lo milagroso del milagro”. Por eso emprendió el proyecto de escribir este libro con un héroe de carne y hueso, Nelson Mandela, cuyo ejemplo permitió a su país dar al mundo “una lección de inteligencia y de capacidad de perdonar”.

Me avergüenza la actitud de los afrikaners cristianos, su racismo era anti-cristiano y alejado totalmente de las enseñanzas bíblicas. Pero me alienta comprobar que se pueden restaurar relaciones rotas y rectificar actitudes vergonzosas aplicando los principios cristianos del perdón y la reconciliación.

El libro se acerca al milagro sudafricano de una forma muy original. Toma como punto de partida la final de la Copa del Mundo de Rugby de 1995, un partido que desató en Sudáfrica “una ola de patriotismo latente a través de un deporte tradicionalmente asociado en Sudáfrica a varones blancos afrikaner.” Mandela se había propuesto usar la Copa del Mundo para ganarse a los afrikaners para su causa. Pero para eso tuvo que convencer a sus partidarios negros “de que abandonaran el justificado prejuicio de siempre y apoyasen a los Springboks. Por eso quería demostrar ese día a los afrikaners en el estadio que aquél era también su equipo, que iba a compartir con ellos el triunfo o la derrota.”

La final de la Copa del Mundo es el punto de partida y la culminación del libro, pero el autor nos acerca a la figura de Mandela y su capacidad extraordinaria para ganarse durante su encarcelamiento a todos sus enemigos. Utilizó la cárcel como campo de entrenamiento. El primer reto era conocer al enemigo, lo hizo con los libros, en los que aprendió la historia de los afrikaners y estudió su lengua. Cuando el día 11 de febrero de 1990 salió de la cárcel, Mandela había conseguido ganarse a sus carceleros inmediatos, después a los jefes de prisión; luego a Coetsee y Barnard y, contra todo pronóstico, el Presidente Botha, el viejo cocodrilo. La forma en la que lo consiguió es un despliegue de astucia e inteligencia digno de leerse. La narración de estos hechos es un manual para todo el que quiera recomponer relaciones rotas en cualquier ámbito personal, profesional o político.

Cuando salió de la cárcel, Mandela tenía el reto de ganarse a toda la población de Sudáfrica. Su elección como presidente en las primeras elecciones democráticas en 1994 fue la confirmación del éxito de su estrategia, pero todavía quedaba mucho trabajo por hacer y la Copa del Mundo de Rugby de 1995 era una oportunidad única para el país. Mandela cuenta cómo utilizó la Copa “como instrumento en el gran objetivo estratégico que se había propuesto para sus cinco años como primer presidente elegido democráticamente de Sudáfrica; reconciliar a los blancos y negros y crear las condiciones para un paz duradera en un país que, sólo cinco años antes, cuando él salió de prisión, contenía todos los elementos para una guerra civil.”

El relato del día de la final de la Copa es épico y emocionante. El autor consigue que todos nos identifiquemos con este equipo y este país deseando que consiga ganar a la mejor selección del mundo de Rugby, Nueva Zelanda. El partido fue una batalla épica, por primera vez en una final se tuvo que jugar una prórroga y el resultado final fue…

Bueno, para saberlo tendrás que ver el partido, perdón, tendrás que leer el libro...

Puedes comprar el libro aquí: Popular Libros.

1 comentario:

SR. SER dijo...

Por fín encuentro un blog relacionado con la lectura. Me encanta leer. Te agrego a mis blogs más visitados.

Un saludo.