En esta ocasión la acción se sitúa en el año 246 a.C., con el capitán Isócrates al mando del barco Atalanta, una galera nueva de la armada de Rodas que realiza su primer trayecto, regresando a casa con la tripulación confiada porque no es época de piratas.Los rodios basaban toda su economía en el comercio, por lo que atacaban a los piratas allí donde los encontraban. Isócrates había dedicado más de una década de su vida a luchar contra estos enemigos que amenazaban el bienestar de Rodas. Cuando terminó el servicio militar obligatorio de dos años, se alistó en la armada enfrentándose a su padre que quería que volviera para trabajar en la granja familiar.
De forma imprevista, Isócrates y su tripulación se encuentran con un barco pirata al que atacan y destruyen, salvando de sus garras a Dionisia, una mujer que resultará ser la amante del rey Antíoco de Siria. El capitán del barco pirata conseguirá huir, convirtiéndose desde ese momento en un enemigo incómodo para Isócrates.
El rescate de Dionisia situación a la ciudad de Rodas en una incómoda situación, ya que la amante del rey había huido de Siria y se dirigía a Alejandría con una información que podía desatar una guerra entre Egipto, Siria y Macedonia. Rodas, una democracia gobernada por el consejo del pueblo, tendrá que hacer un esfuerzo diplomático lleno de ingenio y sabiduría para mantenerse neutrales en medio de un juego de intrigas y conspiraciones entre las diferentes naciones.
Isócrates se convertirá en una pieza clave del juego y se encontrará ante una encrucijada familiar, personal y sentimental difícil de resolver. Tendrá como máxima enemiga a la reina Laodice, repudiada por el rey de Siria, que sigue intentando volver al poder y que es una mujer despiadada, cruel, sin escrúpulos, dispuesta a todo con tal de conseguir sus objetivos. Se aliará con el capitán pirata para matar a Dionisia, un peligro para sus intereses, y al hombre que la protege, Isócrates.
“Rodas, la hija del sol”, es una historia de intrigas, asesinatos, conspiraciones, sobornos y complots y también de un amor que tendrá que superar múltiples obstáculos.
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“El rey de las cosas pequeñas” nos hará disfrutar con su peculiar perspectiva de la vida, atento a los pequeños detalles que nos pasan desapercibidos al común de los mortales y sobre los que fijará su mirada para hacernos reír con sus comentarios y reflexiones hilarantes.
La autora nos invita a participar de una experiencia diferente, interactiva, que tiene una lectura plana con principio y final, pero en la que “cada lector puede sacar sus propias conclusiones sobre el asesinato, sobre la muerte y sobre los personajes, de tal manera que cada uno lee un libro distinto, y quizá incluso leído en diferentes momentos y con diferentes estados de ánimo es posible que se lean libros diferentes”.
El protagonista es Daniel Rogers, cuya narración en primera persona se alterna con el relato de su vida escrito por un tal Abbott. Dan se encargará de aclarar, añadir y corregir el relato del que es protagonista.
Berlín, noviembre de 1932, Willi Kraus, inspector de la Brigada de Homicidios de la Kripo, la policía criminal de Berlín, debe investigar la aparición de un cadáver flotando en el río Havel. Los huesos de las piernas de la víctima, una joven de 25 años, han sido manipulados de forma salvaje y cruel. Willi había visto todo tipo de cadáveres, mutilados, decapitados, hechos picadillo y convertidos en salchichas, pero éste le dejó perplejo por su crueldad. 
El inspector Bustamante recibe una petición de ayuda por parte de monseñor Salvatore Morreni, la persona de contacto del Vaticano con la justicia italiana, un personaje influyente y poderoso con quién mantiene una relación estrecha y amistosa. Morreni le pide ayuda para vigilar a una delegación de obispos católicos de la iglesia patriótica china que se encuentran de visita en el Vaticano. Esta iglesia se encuentra en la actualidad separada de Roma y la delegación negocia un acuerdo pacífico entre ambas partes. Además, tres agentes de la policía secreta del estado chino vigilan a los obispos, bajo la tapadera de una delegación comercial.