Arabesco, de Umberto Pasti (Acantilado, 2026) nos ofrece un cóctel de géneros con las aventuras tangerinas de un coleccionista.
Un coleccionista decidido a poner a salvo en su casa de Tánger nada menos que el espíritu de la ciudad blanca y un duende que encarna la casa y la ciudad son los protagonistas de este relato de obsesiones y malentendidos que no es otra cosa que la historia de un amor singularísimo. Ajeno a las deudas que acumula, el coleccionista persigue las quimeras del pasado y recopila vestigios de una civilización que tal vez sólo floreció en sueños.
Mientras tanto, el duende, más sensato y terrenal, le exige que relate su historia, y así se va urdiendo esta hechizante fábula, sinuosa como un arabesco, hecha de retazos de distintos géneros—de la autobiografía a la novela negra, del ensayo erudito a la sátira, del cómic a la canción popular—, que invita al lector a descubrir una Tánger de tintes míticos, ese «viejo burgo cartaginés y fenicio, árabe y portugués», decadente refugio de tantos migrantes andaluces desde la caída del Reino de Granada, donde incluso el asesinato es lícito si se comete por «un imperativo estético, una necesidad urgente», como la de «suprimir una coma».
Umberto Pasti (Milán, 1957) es escritor y diseñador de jardines, y vive entre Milán y Marruecos. Ha publicado ensayos como Jardines, los verdaderos y los otros (2014) y Perdido en el paraíso (Acantilado, 2020), cuentos, como los recogidos en La felicidad del sapo (2018), y novelas como L’età fiorita (2014) o L’accademia del dottor Pastiche (2008).






