domingo, 11 de octubre de 2009

I Encuentro de ADECE

Este fin de semana he asistido al I Encuentro de la Asociación de Escritores y Comunicadores Evangélicos (ADECE). Además de haber sido aceptado como miembro en la asociación he tenido la oportunidad de aprender de comunicadores evangélicos con una trayectoria amplia y reconicida. También he compartido inquietudes y proyectos con cristianos evangélicos que están trabajando en diferentes áreas de la comunicación.

Ha sido una experiencia muy positiva y enriquecedora y ha tenido su colofón con la entrega del premio de personaje del año a Juan José Cortés y a su esposa Irene (ella no ha podido asistir), un matrimonio cuya tragedia nos ha llegado a todos al corazón.


Se ha reconocido por una parte, su lucha por la justicia sin pedir venganza contra el asesino de su hija Mari Luz y, por otra, el tremendo testimonio de su reacción en medio de la tragedia, encontrando fuerzas en su fe en Jesucristo. (Ya os hablé en el blog sobre el libro "Ciudadano Cortés", que muestra con más detalle el testimonio de su vida).

Ha sido un acto emotivo, era difícil controlar las lágrimas y Juan José nos ha llegado al corazón con frases como ésta: "yo no he hecho nada especial, simplemente he actuado como lo habría hecho otro cristiano en mi lugar".

Que Dios te bendiga, Juan José.


sábado, 10 de octubre de 2009

"La apelación", John Grisham en estado puro

"La apelación", de John Grisham (ed. Grijalbo, 2008), vuelve a ofrecernos un thriller judicial emocionante que trata temas relevantes como la corrupción política, la manipulación judicial, la actuación de los grupos de influencia en un mundo de avaricia y ambición en el que todo vale para defender los intereses de los más poderosos. En este caso Grisham añade un elemento más, la hipocresía religiosa de algunos grupos fundamentalistas de Estados Unidos.

En esta caso la novela comienza con un veredicto. La empresa Krane Chemical es condenada a pagar una cantidad millonaria a una mujer cuyo marido e hijo murieron víctimas de la contaminación del agua por los vertidos de la planta.

Carl Trudeau, director de la empresa, comenzará a preparar la apelación al Tribunal Supremo de Mississipi, para intentar "enmendar la sentencia" y evitar que su imperio económico se venga abajo . Trudeau es un millonario sin escrúpulos que no tendrá ningún reparo en entrar en un juego sucio de sobornos y traiciones para conseguir su objetivo.

El resultado del veredicto sobre la apelación queda en manos de los jueces del Supremo del Mississipi y Trudeau, con la ayuda de un enigmático grupo, emprenderá una carrera para conseguir situar a un abogado elegido por ellos en uno de los sillones del Supremo.

La parte principal de libro es la narracción del desarrollo de la campaña, con tres candidatos que lucharán por ganar la silla del juez, aunque con difentes métodos y principios éticos.

El matrimonio Payton, los abogados que han defendido a la mujer durante el juicio tendrán que prepararse también para aguantar los dos años que puede tardar en dictarse la sentencia sobre la apelación. Estan arrunidados, han invertido todos sus bienes en el caso y tendrán que usar toda su inteligencia para conseguir salir adelante.

Traiciones, envidias, avaricia, corrupción, hipocresía religiosa... el cuadro que dibuja Grisham sobre la naturaleza humana es desolador, aunque también hay lugar para la esperanza. En el libro aparece un pastor que, al contrario que la mayor parte de los líderes religiosos que desfilan por la historia, se preocupa por los débiles y necesitados. Grisham señala que el pastor tenía esa actitud porque había dejado la Biblia a un lado, aunque si leemos el contenido de la Biblia nos daremos cuenta de que en sus páginas constantemente se nos reta a amar desinteresadamente y preocuparnos por los más desfavorecidos.

viernes, 9 de octubre de 2009

¡Hazte fan de la Página "Trilogía Conspiración" en facebook!

¿Quieres saber qué lugar fue el centro de poder de las SS de Himmler?

¿Quieres descubrir cuál es el objeto más fascinante que se encontró entre los Manuscritos del Mar Muerto, en la cueva nº 3 de Qumrán?

¿Quieres conocer las diferentes teorías sobre el lugar donde se encuentra el Arca de la Alianza?

¡¡¡¡Hazte fan de la Página de facebook "Trilogía Conspiración" y descubre estos y muchos más enigmas y misterios!!!...

miércoles, 7 de octubre de 2009

¿Dónde se pueden conseguir los libros de la "Trilogía Conspiración"?

Si quieres conseguir alguno de los títulos de la Trilogía Conspiración, aquí tienes varias direcciones:

MADRID

Librería Amor de Dios: C/ Amor de Dios, nº 14 (esq. C/ Atocha)
Telf. 91 429 18 74

Librería Emanuel: C/ Real de Arganda, 48 Telf. 91 331 08 40

Librería Calatrava: C/ Calatrava, 34 Telf. 91 365 36 26

Librería CLC: Plaza América Española, 3 Telf. 91 725 78 53



BARCELONA

Librería Abba: C/ Viladomat, 235 Telf. 93 419 90 23

Librería Alfa y Omega: Paseo de San Juan, 172 Telf. 93 459 19 94



SEVILLA

Librería CLC C/ Cristo de la Sed, 115 Telf. 95 457 86 30




VALENCIA

Librería CLC C/ General Prim, 9 Telf. 96 374 13 52



MURCIA

Librería CLC C/ Ortega y Gasset, 5 Telf. 96 829 29 02



MÁLAGA

Librería CLC C/ Lanuza, 8 - Local 3 Telf. 95 227 90 05



GRANADA

Librería Bíblica C/ Sicilia, 3 Zaidín Telf. 958132937


BILBAO

Librería Emanuel C/ Iparraguirre, 66 Telf. 94 410 38 35



ON-LINE

http://www.mitiendaevangelica.com/

http://www.libreria-alfaomega.com/

http://www.llibreriacristiana.com/

http://www.editorialperegrino.com/

http://www.tiendacristiana.es/

lunes, 5 de octubre de 2009

"El último Dickens"

“¿Qué ocurrió con la novela inconclusa de Charles Dickens?”

“¿Hubo alguna relación entre la repentina muerte del escritor más admirado en vida y esta misteriosa obra cuya sola mención deja un rastro de cadáveres en tres continente?”

La novela “El último Dickens”, de Matthew Pearl (ed. Alfaguara, 2009), se adentra en uno de los mayores enigmas de la historia de la literatura, la novela “El misterio de Edwin Drood”, que Charles Dickens dejó sin acabar. El escritor murió cuando había completado 6 episodios de los 12 que completaban el libro. Matthew Pearl realiza un ejercicio imaginativo para ofrecer una intrigante y documentada hipótesis sobre el contenido del resto de episodios.

La historia comienza en la ciudad de Boston, unas semanas después de la muerte del escritor. La editorial Fields, Osgodd & CO, que publica en exclusiva los libros de Dickens en América, envía a Daniel Sand, uno de sus jóvenes empleados al puerto para recoger los episodios 4º, 5º y 6º de la novela “El misterio de Edwin Drood” que les han enviado desde Londres. Daniel muere atropellado por un ómnibus. La investigación policial concluye que el joven sufrió el accidente por estar bajo los efectos de una droga, el opio.

James R. Osggod duda de la versión oficial. La desaparición de los documentos de Dickens y las últimas palabras enigmáticas pronunciadas por el joven: “Es Dios”, le llevan a sospechar que hay algo extraño en todo lo que envuelve a la muerte de su empleado, en el que confiaba plenamente.

La desaparición de los tres episodios de la novela inacabada de Dickens se convierte en un contratiempo para una editorial que se encuentra en peligro de cierre. La presión ejercida por sus rivales, “Harper & Brothers” está consiguiendo sus frutos. El director de su editorial rival, Harper, tiene una filosofía mercantilista de la literatura: “En el futuro los libros no serán más que trastos viejos ¡Artículos de consumo!... El nombre del editor será mucho más importante que el del autor y nuestro trabajo consistirá en mezclar la tinta de un libro como los productos químicos de un farmacéutico”. En contraste, Osgood defiende una posición contraria: “Nosotros siempre veremos los libros como algo mejor y más sabio que simples objetos”. La novela es el desarrollo de una lucha entre estas concepciones completamente opuesta sobre la literatura.

La editorial de Osgood llegó a un acuerdo con Dickens para publicar sus libros en exclusiva en América, a pesar de que entre los dos países no existía un acuerdo internacional de derechos de autor. “Esto significaba que cualquier editor americano podía publicar cualquier libro británico sin permiso del autor. Sí existía en cambio lo que se conocía como cortesía gremial: respetan los acuerdos alcanzados entre autores y editoriales.” Sin embargo, los hermanos Harper publicaban ediciones piratas de los libros de Dickens a un precio muy barato que estaba asfixiando económicamente a la editorial de Osgood.

La supervivencia de la editorial se encuentra en el aire. "Debido a la peculiaridad de nuestras leyes, nos encontraremos en una situación comprometida si los piratas ponen en circulación sus copias baratas. Habíamos depositado todas las esperanzas de éxito para nuestra empresa, y naturalmente para los derechos del señor Dickens, basándonos en nuestros ideales morales, no en las leyes”. Osgood viaja a Londres acompañado de su ayudante Rebeca, hermana del fallecido Daniel, para intentar descubrir todo lo que puedan sobre cómo Dickens pensaba terminar su novela. “Si pudiéramos publicar una edición especial que revelara en exclusiva a los lectores americanos cómo iba a acabar de verdad el misterio podríamos tomar la delantera en esta competición fraudulenta.”

El viaje a Londres se convierte en toda una aventura repleta de peligros. Osgood tendrá que “utilizar los conocimientos literarios para descubrir lo que Dickens tenía en mente”. Descubrirán la afición de Dickens por el hipnotismo y la clave puede tenerla un hombre con problemas psíquicos que acudía a Dickens para recibir sesiones hipnóticas. “La mente de este hombre, por muy perturbada que esté, puede contener en su interior las últimas hebras del hilo argumental de El misterio de Edwin Drood” .

Paralelamente al relato del viaje de Osgood se narra la investigación llevada a cabo por Frank Dickens, hijo del escritor, en Bengala (India). Frank es comisario de la policía montada de Bengala, y se encuentra buscando a un ladrón que ha robado un cargamento de opio. Este ladrón guarda un secreto cuyo descubrimiento será crucial para la narracción.

Por último, de forma alterna, se narra la gira que Dickens realizó por Estados Unidos antes de su muerte, repleta de expectación por parte de sus seguidores y de especuladores dispuestos a aprovecharse del éxito del escritor inglés.

Las tres historias, aparentemente independientes, se unirán para completar un puzzle en el que se mezcla tráfico de opio y conflictos de intereses en el mundo editorial en una obra que se convierte en un homenaje a Dickens y a todo el mundo de la literatura.

Al final del libro el autor incluye un apéndice en el que aclara los aspectos históricos de la novela, señalando los personajes y situaciones que son reales y las claves para entender una etapa “despiadada de la industria editorial”.

Puedes comprar el libro aquí: Popular Libros.

domingo, 4 de octubre de 2009

"El secreto del peregrino", un adelanto

Lo prometido es deuda. Aquí tenéis la contraportada y un adelanto del comienzo de la novela "El secreto del peregrino".


"Castillo de Wewelsburg (Alemania), 1945

El teniente Kart se acercó a la ventana y observó con horror cómo los soldados soviéticos avanzaban sin oposición en dirección al castillo. Las órdenes de Himmler habían sido concretas en cuanto a lo que tenían que hacer si se presentaba una situación así; debían hacer volar el castillo por los aires y, sobre todo, destruir todos los libros y manuscritos de la biblioteca.

El oficial se dirigió hacia la biblioteca seguido por varios de sus soldados que no podían disimular su estado de ansiedad y preocupación. Él debía mantener la calma y liderar a sus hombres hasta el final, para eso había sido entrenado en las SS, la mejor organización militar de la historia. Kart se detuvo en el vestíbulo central del castillo. Observó la mesa redonda con sus trece sillones y no pudo disimular la indignación que sentía en ese momento. Las tropas aliadas iban a conquistar el centro de poder del Tercer Reich, el sueño de un mundo mejor se venía abajo como un castillo de naipes.

Kart miró el anillo que llevaba en la mano derecha y recordó el día en el que el propio Himmler se lo entregó como prueba de su fidelidad y dedicación a la organización. Solo los elegidos se hacían merecedores de recibirlo y él había sido uno de los seleccionados. Como si la visión del anillo le hubiese provisto de nuevas fuerzas, dio media vuelta y se dirigió a los cuatro jóvenes soldados que le seguían.

—Preparad los explosivos y colocadlos en los lugares indicados.

Los cuatro soldados permanecieron en silencio, mirándose con preocupación y esperando que alguno de ellos se atreviese a hablar. El teniente los miraba con inquietud preparándose para escuchar malas noticias. Finalmente, uno de ellos se atrevió a dirigirse a su superior.

—Mi teniente, tenemos un problema —dijo con voz casi imperceptible.

—¿Quiere hacer el favor de explicarse, soldado?

—Pues, la verdad es que… no tenemos suficiente explosivo para detonar todo el castillo.

La cara del oficial se encendió llena de ira.

—¡Sois unos inútiles! ¡Os advertí que debíais tener todo preparado!

—Tiene razón, pero…

—¡No es momento de disculpas! ¿Cuánto explosivo tenemos?

Los soldados le explicaron el material que poseían, mientras el oficial manifestaba su enfado haciendo gestos ostensibles con la cabeza. Desplegó un mapa que había sacado del bolsillo y les recordó los sitios donde debían colocar las cargas.

—Repartíos el explosivo y, por una vez, cumplid con vuestro deber. No quiero ni imaginar lo que ocurrirá cuando Himmler se entere de esto. ¡Venga! ¡Largo de aquí!

Los cuatro jóvenes salieron corriendo del vestíbulo, pero pocos segundos después uno de ellos asomó su cabeza por la puerta.

—Mi teniente, ¿qué hacemos con la biblioteca?

El oficial le miró con gesto de desprecio.

—Limítese a cumplir sus órdenes, soldado; yo me encargaré de la biblioteca.

El soldado se retiró avergonzado por la respuesta de su jefe; mientras, el teniente Kart salió del vestíbulo por otra puerta y se dirigió hacia la biblioteca. Cuando entró en la sala se sintió sobrecogido ante las decenas de miles de volúmenes que se desplegaban por sus estanterías como un ejército en formación. Kart no conocía el contenido de muchos de los manuscritos que allí se escondían, su nivel jerárquico dentro de la orden no le había llevado a pertenecer a la élite de los doce Monjes Guerreros. Siempre lo había anhelado, se había esforzado por llegar a ser uno de ellos, pero no lo había conseguido. Aún así, le habían llegado algunos rumores sobre textos que relataban expediciones arqueológicas en busca de reliquias sagradas. Todos sabían que el castillo también era la sede de la Sociedad Ahnenerbe, también fundada por Himmler y cuyas actividades permanecían en el más estricto secreto.

Las órdenes de Kart eran estrictas, no debían leer nada del contenido de los manuscritos y debían destruir todos los ejemplares de la biblioteca. Intentando abstraerse de la creciente curiosidad y manteniéndose fiel a las órdenes recibidas, colocó las cargas distribuyéndolas a lo largo de la sala. Cuando finalizó, se dirigió hacia la puerta de salida. Antes de abandonar la biblioteca, no pudo evitar acercarse a una de las estanterías que contenía el símbolo de la Ahnenerbe y que parecía contener material confidencial. Kart abrió algunas de las carpetas que encontró y leyó con interés y nerviosismo los informes que contenían. Con asombró descubrió que los rumores sobre las expediciones que Himmler había ordenado eran ciertos y, lo más increíble de todo, uno de esos informes relataba el descubrimiento del objeto más fascinante y misterioso de la Historia.

—Mi teniente, ya hemos terminado.

El oficial Kart despertó del letargo en el que le había sumergido la lectura de esos papeles. Observó a su subordinado con gesto serio, mientras guardaba el último informe en el interior de la guerrera.

—¿Qué vamos a hacer ahora, mi teniente…? ¿Perderemos la guerra? —preguntó el soldado con voz temblorosa.

—Esta guerra hace tiempo que está perdida, soldado. Pero todavía queda mucho por lo que luchar.

El teniente y los cuatro soldados abandonaron el castillo con el tiempo justo antes de que las cargas explotaran y evitasen que los soviéticos se hiciesen con los secretos que el castillo escondía. A la falta de explosivo, se unió la precipitación y negligencia de los soldados que hizo que varias cargas no explotasen. Mientras el ejército aliado se apoderaba del material de las SS que sobrevivió a la explosión, el teniente Kart leía el informe que se había llevado del castillo y cuyo contenido podía cambiar el futuro de la Humanidad. Iban a perder esa guerra, pensó, pero si lo que contaba ese informe era cierto, todavía podían terminar conquistando el mundo, aunque tuviesen que esperar varios años más. Había llegado el momento de que él tomase el relevo de los Monjes Guerreros."

jueves, 1 de octubre de 2009

"El secreto del peregrino", la culminación de la Trilogía Conspiración

Ya se ha publicado "El secreto del peregrino" .

Esta novela es la tercera parte de la Trilogía Conspiración que comenzó con "El enigma de la lápida" y continuó con "El manuscrito perdido".

"El secreto del peregrino", es la culminación de la Trilogía y en ella he puesto todo mi corazón. Espero que os guste a los que me habéis acompañado desde la primera novela y que los que todavía no lo habéis hecho os animéis a comenzar la aventura desde el principio. ¡Os espero!

El trabajo de la cubierta realizado por Samuel Cabrera (Latidocreativo) ha vuelto a ser excepcional.

El prólogo de David Vergara es una joya que ha vuelto a enriquecer la novela como ya lo hizo en las dos primeras.

Es un privilegio compartir esta aventura con vosotros y comprobar el cariño con el que estáis acogiendo la novela, como es el caso de Julio Martínez en su blog. ¡Muchas gracias!

Os dejo con el prólogo de David Vergara y, en la próxima entrada, tendréis un adelanto de las primeras páginas de la novela. Nos llevarán hasta el año 1945, en el castillo de Wewelsburg (Alemania)...



PRÓLOGO DE "EL SECRETO DE PEREGRINO"

(Por David Vergara)

"Cipriano Salcedo, uno de los personajes de Miguel Delibes en su novela El Hereje, escribe: “De momento le encarezco que no sufra por mí. Cumplir lo que estimamos nuestro deber ya encierra en sí mismo una recompensa”. Estas palabras sirven para entender la culminación de una emocionante aventura vivida a lo largo de esta trilogía, en la que veremos la satisfacción de unos jóvenes que sólo se sienten recompensados ante el deber cumplido. Sin embargo, estas páginas dejan más deberes terminados, dado que Miguel Ángel Gómez, no podía dejarnos con la miel en los labios hasta tejer todos los hilos que comenzó a hilvanar en su primera novela, El Enigma de la Lápida, y que forman un perfecto tapiz con en este último manuscrito.

El pueblo manchego de Lillo, Qumrán, y ahora Alemania, Madrid y El Escorial son enclaves muy diferentes, pero que guardan secretos entrelazados. El mayor misterio se va a desvelar, y para descifrarlo era necesario que Daniel, Jonatan y Laura madurasen en cada página. Su amistad, cariño y pericia ha crecido, pero su valor, naturalidad y sentido del humor no han cambiado. Estos personajes se han hecho tan reconocibles y queridos para nosotros que casi sabemos qué van a hacer o decir, a medida que la intriga crece hasta su desenlace final.

En cuanto al autor, la confianza que teníamos desde la primera novela en que nos haría disfrutar hasta el final, no se ha visto defraudada. Sobre todo, quería destacar que no sólo ha dado vida literaria a unos personajes, sino que nos ha presentado también a aquel que consumó de forma perfecta su obra en una cruz una sola vez y para siempre. Jesucristo, y no sólo las personas que les rodean, ha moldeado al escritor, a los protagonistas del relato, y puede hacer lo mismo con todos. Espero que estas páginas, sean un motivo para que muchos lectores descubran a aquel que da vida eterna, y que presentará a sus hijos delante del Padre con alegría al haber cumplido con su misión (Judas 24)."