La novela narra la lucha por el poder de Manuel Romero, presidente del PP y líder de la oposición. Está decidido a presentar una moción de censura contra el Presidente de Gobierno socialista, porque este se niega a negociar con ETA. El PP cuenta con el apoyo de comunistas y nacionalistas, pero el voto disidente de 6 miembros de su propio partido puede costarle la victoria en la votación. Las luchas internas en el partido serán la clave para que Manuel Romero pueda llegar a la Presidencia del Gobierno. Además, las fotos comprometedoras realizadas por un joven aprendiz de periodista, complicarán las aspiraciones del político.
En el comienzo de la obra, el autor declara: “Muchos de los sucesos narrados están basados en hechos reales, aunque estos sucedieron en contextos muy diferentes, y con intervalos de tiempo distantes entre sí. Cualquier parecido con el decurso de la historia es pura coincidencia. Los personajes son fruto de la imaginación del autor”. Detrás de estas palabras se puede esconder un juego entre el escritor y el lector para descubrir detalles en cada personaje que puedan corresponderse con la realidad. Hay parecidos más que razonables que parecen confirmar la identificación de alguno de los personajes aunque, después, hay aspectos contradictorios que dificultan una conclusión final. ¿Te atreves a jugar?
Manuel Romero. Presidente del PP y líder de la oposición. Fue presidente y sobrevivió a un atentado de ETA. ¿Aznar? Pero, por otra parte, se dice de él que siempre era valorado por la gente por debajo del cinco, y que siempre estaba por detrás de otros líderes del partido. “Si tenía que regresar al poder no iba a ser por su capacidad de seducción, sino por los errores del Gobierno”... ¿Rajoy?
La confusión es mayor cuando vemos que defiende la negociación con ETA y va a presentar una moción de censura por este motivo.
Nicolás Rico. Presidente del gobierno del Partido Socialista. Llegó al gobierno por una apretada victoria y gozaba de la simpatía de la mayor parte de los ciudadanos, el resumen de su gestión de gobierno es: “fracaso de su gestión, deterioro general de la situación por la que atraviesa el país y la incapacidad del Gobierno para afrontarlo”... ¿Zapatero? Podría encajar en la descripción si no fuese porque Nicolás Rico se opone frontalmente a la negociación con ETA y eso puede costarle el puesto.
Pero hay más personajes que aparecen en la novela y que pueden tener su correspondencia en la realidad. Un caso curioso es el de Alfredo Riva-Galarza, hombre de confianza del presidente del PP; aunque ocupa un cargo de segundo nivel en el partido, es visto por otros miembros del partido como “favorito de la prensa progresista gracias a un discurso progre y conciliador que sólo denotaba falta de convicciones profundas” ... ¿Gallardón?
Otros políticos como María Teresa Fernández de la Vega, Soraya Saénz de Santamaría, o Eduardo Zaplana también podrían estar reflejados en las páginas del libro, aunque cada uno tendrá que sacar sus propias conclusiones.
Este juego de identidades es solo una parte del interés del libro, la trama principal es un thriller político de mucha actualidad, con crímenes, traiciones y amor, que reflejan la corrupción y los intereses oscuros que se encuentran dentro del mundo de la política. Hay referencias a la actualidad en la que aparece la lucha antiterrorista, la crisis económica y el crecimiento del paro hasta el 17%. Hay también detalles de humor e ironía con un guiño futbolístico; el momento cumbre de la trama se desarrolla durante un Madrid-Barça… ¡Con Sergio Ramos vestido de azulgrana!
Como curiosidad, el partido político al que pertenece el escritor no queda muy bien parado en la novela… ¿causalidad?
Los expedientes se pueden agrupar por temas, destacando los siguientes: 
Danny Cartwritght es un joven de clase obrera que está a punto de casarse. Pero se ve implicado en una pelea callejera en la que muere su mejor amigo y, a la vez, futuro cuñado. Los culpables, cuatro hombres de clase alta crean un complot para incriminarle a él. Tendrá que cumplir 20 años de pena en la cárcel, pero durante su estancia en prisión conoce a un aristocrático militar al que se parece muchísimo. Llegarán a tener una gran amistad y el militar formará culturalmente a Danny, que demostrará tener una inteligencia por encima de la media. Por un giro del destino Danny sale de la cárcel y empieza a diseñar los pasos que le llevarán a su venganza.
Aristócrata, vicepresidente del Partido Conservador, en el año 2001 fue condenado a prisión durante cuatro años por dos delitos de perjurio y otros dos de obstrucción a la justicia. Las memorias publicadas de su período en prisión se convirtieron en un bestseller y sus novelas han vendido millones de ejemplares. Sin duda, “El impostor”, volverá a ser un éxito de ventas.
El relato está basado en documentos de archivo, transcripciones del juicio con la narracción en primera persona de los testigos y acusados. El autor es abogado y miembro de “Laboratorio de Ideas” en Washington. Además, es miembro consultor de la “Comisión del Bicentenario de Abraham Lincoln”. Siempre ha sentido fascinación por Abraham Lincoln; leyendo el libro, se puede comprobar esta fascinación, porque finalmente el héroe del libro es el presidente asesinado.
En la segunda parte de la obra, asistimos a la “caza del asesino”. En esta ocasión el protagonista principal sigue siendo Booth, simpatizante de la Confederación, miembro de una familia de actores y fanático racista obsesionado con vengar la derrota del sur. En una declaración de principios da muestras de su fanatismo e incongruencia: “Gente del Norte, nuestros padres nos enseñaron a odiar la tiranía, a amar la justicia y a enfrentarnos a las injusticias y a la opresión… Este país se creó para los blancos, no para el hombre negro..”
Esta última misión habría tenido éxito en pocos días si no hubiese sido por la aparición de un colaborador fortuito que permitió que Booth pusiera en jaque a sus perseguidores durante una semana Thomas Jones fue una especie de ángel de la guardia que consiguió frenar el carácter impulsivo de Booth y le ocultó durante 7 días en un bosque. Era un hombre de honor sureño que se regía por antiguos valores y que antepuso su concepción del honor a otro tipo de intereses.
Después, recorre su infancia y dura adolescencia, que le mostraron la necesidad de formarse. Su experiencia religiosa no le convirtió en un libre pensador, sino en una especie de cristiano “no confesional”. Los comienzos fueron duros, tanto a nivel sentimental, político y profesional. Tuvo que afrontar numerosas deudas que pagó demostrando que se podía confiar en su palabra. En su juventud se perfiló su ideario político. Su visión era nacional, creía en un poder central fuerte que proveyera un marco económico para que todos pudieran progresar. Defensa de la libertad y oposición a la esclavitud.
Son varias la coincidencias entre ambos. Obama inició la campaña electoral en Springfield, la misma ciudad donde lo hizo Lincoln, y juró el nuevo cargo sobre la misma Biblia. Además, los dos representaron como congresistas al estado de Illinois y comparten la misma profesión, la abogacía. Pero, coincidencias y deseos aparte, ¿realmente hay algún parecido entre los dos presidentes?
Después de leer estos dos libros, cada uno podrá sacar sus propias conclusiones sobre las semejanzas entre Obama y Lincoln. Personalmente, creo que sería una muy buena noticia que el actual presidente de los Estados Unidos se acercase a las virtudes de Lincoln aunque, en mi opinión, el listón está muy alto y le queda mucho camino por recorrer.