sábado, 11 de abril de 2026

Deadwood. Oro, revólveres y whisky en el salvaje Oeste

Deadwood. Oro, revólveres y whisky en el salvaje Oeste de Peter Cozzens (Desperta Ferro, 2026) revela cómo una ciudad fronteriza llegó a encarnar lo mejor y lo peor del salvaje Oeste: un ejemplo del eterno reto de la humanidad para crear orden a partir del caos, de superar la codicia individual en pos del bien colectivo y de conseguir seguridad y superar la violencia, entre tiroteos, asaltos a diligencias y whisky a raudales.

 


Deadwood fue descrita en su día como «la ciudad más diabólica sobre la faz de la tierra», un ombligo de pecado que emergió a comienzos de 1876 en las Black Hills (Dakota del Sur), excrecencia de la fiebre del oro que convocó allí a miles de mineros, buscavidas, pistoleros, prostitutas y mercachifles. Una ciudad de barracas infectas, de saloons donde corría el alcohol y de habitantes de dudosa moralidad y de gatillo fácil, pero que apenas tres años después fue asolada por un pavoroso incendio, cual purificador castigo bíblico. Un lugar destinado a alimentar la imaginación y la mística del salvaje Oeste, poblado de personajes legendarios desde Wild Bill Hickok, Calamity Jane o Caballo Loco.

Peter Cozzens, autor del aclamado La tierra llora, ha desnudado minuciosamente capas y capas de mitos y leyendas –desde novelas baratas del siglo XIX como Deadwood Dick, hasta la exitosa serie dramática de HBO, pasando por las vallas publicitarias de los casinos de la actual Deadwood– para desvelar la verdadera historia de Deadwood, alejada del romanticismo con el que Estados Unidos ha cimentado ese mito fundacional que es la conquista del Oeste. Erigida en tierras robadas descaradamente a los lakotas, Deadwood no era solo un lugar donde acechaban los forajidos, como Tombstone o Dodge City, sino que era en sí misma una empresa al margen de la ley, situada fuera del territorio estadounidense y que no se sujetaba ni a las leyes ni al Gobierno de Estados Unidos: era el revólver quien imperaba. Una falta de normas que, por otra parte, fomentó una autosuficiencia y un espíritu de cooperación propios de la frontera y que convirtió a Deadwood en un lugar excepcionalmente acogedor para los afroamericanos y los inmigrantes chinos en una época de profunda discriminación.

 

 Peter Cozzens es autor o editor de una veintena de libros sobre la Guerra de Secesión y el Oeste americano, entre ellos Shenandoah 1862: Stonewall Jackson’s Valley Campaign, This Terrible Sound: The Battle of Chickamauga o No Better Place to Die: The Battle of Stones River. Su libro más célebre, La tierra llora. La amarga historia de las Guerras Indias por la conquista del Oeste (Desperta Ferro Ediciones, 2017) fue galardonado con el Gilder Lehrman Prize for Military History como mejor obra de Historia militar publicada en el mundo anglosajón en 2016. Asimismo, fue incluido en el Smithsonian Top History Book of 2016 y se abrió paso en otras importantes listas de mejor libro del año. En Desperta Ferro Ediciones también ha publicado Tecumseh y el Profeta. Los hermanos shawnees que desafiaron a Estados Unidos (2021) y Deadwood. Oro, revólveres y whisky en el salvaje Oeste (2026).

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