jueves, 10 de diciembre de 2020

La novia Sefardí

La novia Sefardí, de Éliette Abécassis (ed. La Esfera de los Libros) es una historia de amor y redención sobre una joven sefardí que se enfrenta a su identidad y a sus raíces, reconstruyendo la historia de los sefardíes desde la Inquisición hasta la época contemporánea.


La protagonista de la novela es Esther Vital quien, ya en la treintena, prepara su boda con Charles Toledano en Israel. Esther es una judía sefardí de raíces marroquíes que vive en Estrasburgo, algo que la identifica con la misma autora y nos hace sospechar que la novela tiene tintes autobiográficos.

Esther ha crecido con una mezcla de influencias y, además, aprendió español en el colegio, que era, sin que ella fuera consciente, “la lengua de sus ancestros que habían tenido que abandonar España, el país en el que habían vivido desde siempre”. Como sefardí, el sentido de su vida consistía en complacer a sus padres, anulándose a sí misma, sacrificando todo lo que era por el bien de la familia. Pero quería quitarse las cadenas, romper el cordón umbilical que le unía a su madre desde hacía 30 años, las vergüenzas, los miedos y salir de la prisión en la que estaba emparedada su vida, “había decidido romper con su infancia, destruir su culpabilidad, su sensiblería, su sentimiento trágico de la existencia… dejar de ser sefardí.”

Con la oposición de sus padres, decide casarse con Charles Toledano, algo que choca con la costumbre sefardí de que sean los padres los que deciden con quién se casan sus hijas. Esther ha conseguido imponer su criterio y las dos familias se reúnen en Israel para celebrar la ceremonia, pero la protagonista se va a dar cuenta de que no será tan fácil liberarse de su pasado.

Moïse, el padre de Esther, enseña Talmud y Cábala y posee un secreto que se transmite de padres a hijos desde la noche de los tiempos, el secreto de los sefardíes. En contra de su voluntad, se verá obligado a transmitirle el secreto a Charles, situación que dará pie a una serie de circunstancias que situarán a Esther en una encrucijada personal y desvelarán secretos familiares inconfesables mientras la sombra de una maldición planea sobre la boda.

Esther tendrá que enfrentarse a su propia identidad y dar respuesta a preguntas trascendentales como ¿qué deseaba?¿Qué no deseaba? ¿Cómo saberlo? ¿Qué parte de todo eso era lo que deseaba verdaderamente, y cuál la que los demás proyectaban sobre ella? ¿Tenía ella una existencia propia, al margen de la de su madre?

La novela nos ofrece la historia de una mujer que lucha por su libertad, por el triunfo del amor, pero va más allá, ya que a través de los recuerdos de Esther y sus conversaciones con amigos y familiares, se reconstruyen las vicisitudes de los judíos sefardíes a lo largo de la historia, describiendo de forma detalla las costumbres del pueblo judío y las diferencias entre sefardíes y asquenazíes.

El ambiente en el que es educada Esther está lleno de miedos, opresión, supersticiones y temores, demostrando cómo la religión puede convertirse en esclavitud, en contraste con el verdadero mensaje de Dios que supone liberación. Resultan interesantes las referencias del padre de Esther sobre el Mesías, esperando su llegada influenciado por sus creencias cabalísticas, “la liberación llegará cuando los halos de santidad se reúnan todos bajo la luz divina. Al hombre le corresponde actuar para que suceda. Dios, desde la creación, se ha retirado del mundo para que el hombre sea libre. Nuestro Dios es un Dios ausente, cuyo nombre no sabemos pronunciar”. Contrastan estas creencias confusas y esotéricas con la claridad del mensaje del evangelio, en el que fue Dios el que actuó, haciéndose presente en la persona de Jesucristo, el Mesías prometido.

La novela mantiene el interés hasta el final, a pesar de tener demasiadas referencias a la cábala, que resultan densas y oscuras. Pero lo mejor lo encontramos en la defensa de la identidad, de la búsqueda de sentido en nuestras raíces, ya que “nosotros somos fruto de generaciones, el producto último de vidas vividas y compartidas, de amores y odios, de guerras y de paz, de injusticias y de alegrías, de dramas y de placeres, de revoluciones y de reconciliaciones, de sueños y de rencores, de secretos”.

No hay comentarios: