viernes, 17 de marzo de 2017

Arcadia

"Tres mundos, diez protagonistas, un hilo de Ariadna para cada lector: la ambiciosa Arcadia tiene algo de Philip Pullman pasado por Narnia pero con un toque distópico, otro interactivo y otro Le Carré" Ricardo Ruiz Garzón

Arcadia, de Ian Pears (ed. Espasa, 2017) es una ambiciosa novela en la que géneros como la fantasía, la ciencia ficción, la distopía, el humor, el policíaco o el espionaje se mezclan de forma original en una trama compleja, con múltiples perspectivas, recovecos, giros, en la que el lector tendrá que estar atento para encajar todas las piezas y disfrutar de una lectura que el autor maneja con acierto.



Iain Pears. Nació en Inglaterra en 1955. Doctor en Filosofía e Historia del Arte, trabajó para la Agencia Reuters hasta 1990, pasando largas temporadas como corresponsal en Roma. Ha sido asesor de la BBC y el Canal 4 británico.

Además de numerosos textos sobre arte, ha publicado siete novelas policíacas breves. Sin embargo, el reconocimiento internacional le ha llegado con la aparición de su primera novela histórica, La cuarta verdad (1997). Su publicación tuvo una excelente acogida por parte de la crítica, que la calificó de acontecimiento literario, llegando a estar entre los mejores libros del año en la lista del Sunday Times gracias a escritores como P. D. James; todo ello antes de ocupar las listas de los libros más vendidos de Inglaterra, EEUU, Francia, Italia y Holanda.

 El sueño de Escipión (Seix Barral, 2003) le confirmó como uno de los autores de novela histórica de suspense más relevantes de la actualidad. En su últia novela La caída de John Stone (Seix Barral, 2010) mezcló con maestría el drama financiero y la novela policíaca con una historia de amor.

Arcadia comienza en lo que parece un homenaje a escritores como J. R. R. Tolkien y C. S. Lewis. Nos encontramos en un pub de Oxford, un tranquilo sábado del mes de octubre de 1960, con los Inklings reunidos compartiendo su pasión secreta por los relatos. Hombres cincuentones, cultos, desaliñados, que comparten una pasión secreta, los relatos. Unos siente debilidad por los de detectives, otros ciencia ficción, espías o aventuras, y entre ellos destaca la figura del profesor Henry Lytten, apasionado de la fantasía, motivo por el que ingresó en el club a la sombra de sus dos admirados Tolkien y Lewis.

Lytten siempre se había mostrado reticente a enseñar las historias que había escrito y se había pasado años escuchando los relatos de sus compañeros. Ahora, por fin, había llegado el día en el que se había decidido a revelar su obra. El profesor comienza así a leer un relato que sorprende a los oyentes y en el que se propone una sociedad mejor, que funcione, con sus propias creencias, leyes, supersticiones, costumbres. Con una economía y una política. Toda una sociología de lo fantástico. Pide ayuda a sus colegas para que durante las semanas siguientes le den su opinión sobre la viabilidad o no de la sociedad que les irá presentando y así poder ir cambiándola y mejorándola.

Pero la ayuda a Lytten le va a llegar de forma inesperada, a través de su joven vecina Rossie Wilson. de 15 años, cuya curiosidad insaciable la lleva a encontrar una puerta en la bodega de Lytten que la introducirá en un mundo idílico, conocido como Anterworld, es una tierra bañada por el sol de los narradores, las profecías y los rituales, el mundo que el profesor ha inventado.

La realidad y la fantasía se mezclarán al mismo tiempo que se alterna otro relato, que nos sitúa en un futuro distópico en el que seguiremos los pasos de una matemática dispuesta a proteger una máquina que ha inventado y que en las manos equivocadas puede suponer el fin de la humanidad.

Lo que parecen piezas sueltas y sin sentido irán entrelazándose e incorporando a otras nuevas que se irán presentando y que nos llevarán a un mundo en el que se mezcla la fantasía con los viajes en el tiempo, los universos paralelos y otros elementos que conforman una historia con multitud de personajes, episodios y tramas que el autor consigue relacionar con pericia narrativa.

Y hasta aquí puedo contar de la trama. El lector tendrá que descubrir las múltiples sorpresas que el autor presenta a lo largo del relato, los juegos literarios, las paradojas temporales, las diferentes líneas argumentales, las referencias a autores y obras como Tolkien, C.S. Lewis, Shakespeare, Sidney, ‘El Mago de Oz’, Lewis Carroll y ‘Alicia en el país de las maravillas’, ‘Robin Hood’, ‘La historia interminable’, Agatha Christie, Huxle, Le Carré o Proust. En algún caso, el guiño va más allá  a la referencia...

Pero la novela de Pears va más allá del entretenimiento, hay críticas y reflexiones sobre la tecnología, la religión, la moral, la autoridad o el libre albedrío, entre muchas otras. La novela decae cuando el toque Pullman se impone sobre Tolkien y Lewis, perdiendo la esencia de dos autores a los que Pears tiene el atrevimiento de enmendar y retar, perdiendo el pulso como no podía ser de otra forma. Pero cuando no es así, y la novela tiene voz propia, podemos descubrir la acertada frase de uno de los personajes: "Leer sólo es importante si hay una lectura que merezca la pena"

Puedes comprar el libro en Popular Libros.

Únete al grupo de facebook "Me gustan los libros", la Reserva Natural de los Mamíferos Devoradores de Libros, y comparte tu opinión sobre este y otros títulos.

También te espero en mi página personal de facebook: Miguelangelescritor.

No hay comentarios: