martes, 10 de enero de 2017

El problema del dolor

El problema del dolor (ed. Rialp, 2016) es un valiente acercamiento a uno de los temas más polémicos y complejos de la existencia humana y una piedra de tropiezo para muchos a la hora de plantearse la existencia de un Dios bondadoso: el sufrimiento del ser humano.

Para abordar un tema tan profundo y problemático nadie mejor que C. S. Lewis, uno de los más grande pensadores del siglo XX, una mente privilegiada con una sólida y fundamentada, que fue sacudida durante su vida por duras experiencias.


C. S. Lewis nació en Irlanda en 1898, se educó en el Malvern College durante un año, y luego privadamente. Fue Tutor en el Magdalen College y profesor de Literatura Medieval y Renacentista en Cambrigde. Como docente se hizo muy popular, y ejerció una profunda influencia en sus alumnos.

Ateo en su juventud, describió su conversión al cristianismo en su obra Cautivado por la alegría, y la definió como una experiencia que transformó su vida y su obra. Dotado de una inteligencia excepcional y de un ingenio certero y lúcido, llegó a ser uno de los escritores más notables de nuestro tiempo.

Cultivó con igual maestría el ensayo, la novela y la literatura infantil. Conocido por Las Crónicas de Narnia, es autor también de múltiples obras que son todo un referente de la teología y la apologética cristiana: Cartas del diablo a su sobrino, Mientras no tengamos rostro, El diablo propone un brindis, Los cuatro amores, Mero cristianismo • Lo eterno sin disimulo • El gran divorcio • Si Dios no escuchase.

Vivimos en una sociedad hedonista en la que intentamos fingir que el dolor no existe, dándole la espalda, adoptando la estrategia del avestruz, pero de forma trágica y con impotencia comprobamos que tarde o temprano, de una u otra forma, el dolor nos termina alcanzando, sacudiendo nuestras vidas y dejándonos ante un abismo que puede sumergirnos en una crisis existencial y espiritual.

El autor no adopta esta actitud cobarde y escapista, y se enfrenta con valentía a un tema problemático e incómodo que tuvo que abordar no sólo de forma teórica, sino de manera directa en una trágica experiencia personal llevada al cine con acierto en la película Tierras de Penumbra, interpretada por Antonhy Hopkins.

Las fórmulas cómodas del escapismo, la resignación o la anulación de la voluntad no resuelven los interrogantes que el dolor y el sufrimiento plantean al ser humano: ¿Qué sentido tiene el sufrimiento? ¿Cómo se armoniza la realidad dolorosa con la bondad divina? La respuesta fácil es afirmar que no existe un Dios bondadoso. Pero simplemente el hecho de hacernos estas preguntas nos da una pista sobre la singularidad de un ser humano que se plantea preguntas trascendentales que sólo en su Creador encuentran respuesta.

De forma valiente, lúcida, directa, sin andarse por las ramas ni tomar atajos, el autor va desgranando las claves del sufrimiento y el dolor,  encajándolos dentro de la cosmovisión cristiana. Demostrando su erudición y amplios conocimientos bíblicos, teológicos y filosóficos, el autor se adentra en los grandes misterios e interrogantes del hombre con la resolución de encontrar respuestas ante temas como la maldad humana, el dolor, el pecado, la voluntad de Dios, la bondad divina, el cielo o el infierno. El camino es complejo, no hay respuestas fáciles porque como bien afirma el autor "el dolor es una realidad misteriosa", pero sí que podemos encontrar planteamientos convincentes, sólidos, que señalan un sendero de esperanza.

Para todo aquel que crea que la fe cristiana es una fe ciega, irracional, sólo apta para mentes ingenuas, autores como C.S. Lewis les demuestran que la realidad es muy diferente y dibuja todo lo contrario: la fe cristiana no sólo resiste el análisis racional y profundo, sino que es su consecuencia lógica.

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