jueves, 8 de diciembre de 2016

Los gigantes dormidos

Los gigantes dormidos, (ed. Stella Maris, 2016) es un sorprendente thriller de ciencia ficción, la primera entrega de la Trilogía Los archivos de Thermis que supone el debut novelístico de Sylvain Neuvel, doctor en lingüística que publicó la novela inicialmente en un sitio web ganándose pronto una crítica entusiasta en la prestigiosa Kirkus Reviews, que le otorgó el premio a la mejor novela indie del año 2015 y le dedicó luego su portada.

Gracias a su ritmo trepidante, a la original trama que mezcla con gran acierto la ciencia ficción, el suspense y el género apocalíptico, y a su peculiar estructura narrativa que el autor maneja con maestría, la novela se ha convertido  todo un fenómeno cuyos derechos cinematográficos han sido adquiridos por Sony Internacional, que ha encargado el guión a David Koepp. Numerosos escritores han expresado su admiración por la novela, entre ellos Blake Crouch, autor de la trilogía Wayward Pines, que ha dicho: «este libro resulta deslumbrante de principio a fin. Hacía mucho tiempo que no disfrutaba tanto leyendo».

Neuvel nos ofrece una novela de lectura compulsiva que te mantiene pegado a sus páginas de principio a fin, con giros, sorpresas y revelaciones que van sacudiendo la narración y que nos dejan con muchas ganas y expectativas para devorar la siguiente entrega.


Sylvain Neuvel nació en la ciudad de Quebec. Es doctor en Lingüística por la Universidad de Chicago. Ha trabajado en los oficios más diversos, desde la descontaminación de suelos hasta la venta de helados. Actualmente, se desempeña como ingeniero de software en una empresa establecida en la misma ciudad donde nació, en la que dirige el departamento de traducciones. Es un amante de la robótica —está en proceso de construir una réplica de R2-D2—, y de la ciencia ficción en todas sus formas y variantes.

Los gigantes dormidos comienza con un sorprendente e inquietante descubrimiento. El día de su undécimo cumpleaños Rose Franklin sale a pasear con la bicicleta que acaba de estrenar. Cuando está a punto de regresar, observa un extraño resplandor que provoca que deje la bicicleta y se adentre en el bosque. De pronto, el suelo se abre bajo sus pies y pierde los sentidos. Cuando despierta, descubre que se halla en un gran hoyo cuadrangular, cuyas paredes están formadas por paneles en los que figuran unos intrincados bajorrelieves. Cuando los bomberos acuden a rescatarla, lo que ven es a una niña tendida sobre una mano de gigantescas proporciones. ¿De dónde proviene esta gigantesca mano de aspecto metálico? ¿De qué está compuesta?

A partir de aquí la trama se desarrolla a través de las entrevistas que un misterioso personaje realiza a los diferentes protagonistas de la trama, empezando por Rose, también extractos de diarios y grabaciones. Y así continuará hasta el final en una propuesta arriesgada que en otras manos podría haber resultado un desastre absoluto pero que el autor no sólo consigue superar con aprobado sino que lo consigue con un sobresaliente absoluto consiguiendo un ritmo muy ágil, un estilo ameno y entretenido y un tono cercano que nos permite identificarnos mejor con los protagonista y que consigue contagiar al lector con la atmósfera de suspense e intriga que rodea toda una trama en la que el lector no echará de menos en ningún momento la narración.

Las autoridades militares se encargan de una investigación que terminan abandonando sin haber logrado establecer el material con el que se construyó la mano y los paneles, ni determinar la función tecnológica o militar de los objetos. Con la mano y los paneles olvidados en un almacén, el proyecto de investigación se transfiere a la Universidad de Chicago con la financiación de la NSA. Diecisiete años después del descubrimiento, la dirección del proyecto de investigación se encarga a una prestigiosa científica: la doctora en física Rose Franklin, la niña de la bicicleta que había caído sobre la mano.

Rose se encargará del estudio de la mano sobre la que cayó de niña, un proyecto de alto secreto en el que no hay nada que tenga una explicación racional: la datación del lugar contradice todo lo que sabe sobre las civilizaciones americanas, no se encuentra la fuente de alimentación que provoca que los símbolos de los paneles llevan diecisiete años brillando y nadie sabe cómo han podido realizar la aleación metálica de la mano. La conclusión de Rose es clara y contundente: "como científica, lo único que puedo decir es que los seres humanos actuales no tenemos los recursos, el conocimiento ni la tecnología necesarios para construir algo así". Un veredicto lo suficientemente polémico y provocador como para que sea apartada del proyecto.

Pero una pregunta surgirá en la mente Rosa cuya respuesta puede contener la clave para comprender qué está sucediendo: "¿Qué había activado la mano para ser encontrada después de miles de años?". Pronto se presentarán nuevos hallazgos que pueden aportar luz o más interrogantes sobre el fenómeno. Una segunda pieza del desconocido artefacto aparece con posterioridad en Turquía. La búsqueda de las piezas restantes pronto se extiende por otras partes del territorio estadounidense y del mundo. La tarea del equipo de Rose Franklin consiste en desenterrarlas con discreción, organizar el traslado en secreto desde el lugar donde estén y estudiarlas en unas instalaciones subterráneas. Sin embargo, cuando las piezas del enorme artefacto parecen estar por fin completas, surgen nuevas preguntas y acontecimientos que trastornan tanto la vida de los protagonistas como el equilibrio geopolítico del planeta.

Experimentos secretos, operaciones clandestinas, enigmas históricos, misterios del espacio y amenazas apocalípticas son los ingredientes de un cóctel explosivo con un gran final que nos dejará expectantes, sin aliento, esperando con expectación la continuación...

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