miércoles, 30 de noviembre de 2011

La zarza de tres espinas

«Al fin veo que hemos transformado al Creador: igual a una zarza de tres espinas que horada nuestra carne, nuestro espíritu mismo, por culpa de una voluntad obcecada. Agarramos dicha zarza con intención de apropiárnosla, de poseerla sólo para nosotros, y nos desangramos».

La zarza de tres espinas (ed. Noufront, 2011) es la nueva novela de Miguel Ángel Moreno, autor de obras como La vidriera carmesí y Praemortis, y que ahora cambia completamente de género, para ofrecernos una aventura con el sabor clásico de las novelas de “capa y espada”.


Si en Praemortis el autor nos invitaba a viajar a un futuro lejano, en La zarza de tres espinas nos ofrece un viaje al siglo XVI, a una “Europa convulsa y un Mediterráneo consumido por las luchas entre moros y cristianos en pleno siglo XVI, donde la fe es más una cuestión de intereses políticos y de grandes sumas de dinero que de auténtica redención”.

La historia fue concebida como una novela por entregas, al estilo de Alejandro Dumas, por lo que estamos ante una novela con esencia de “folletín”, con un ritmo ágil y capítulos que nos dejan con ganas de seguir leyendo.

Creo que la novela tiene dos líneas claramente definidas, en primer lugar la trama de secretos, conspiraciones, celos, envidias y todo tipo de intrigas que envuelven a los protagonistas de la historia. La novela comienza con una angustiosa persecución que termina con el protagonista, Lucas Belmonte, abandonado en la fría mesa de una morgue, dado por muerto, y con la posibilidad de conocer los entresijos y los ejecutores de la traición que le ha llevado hasta el borde la muerte.

Desde esta precaria situación, Lucas comenzará a rememorar su historia, remontándose al comienzo de su amistad con Alonso y pasando por todos los episodios que le han llevado hasta allí. La perspectiva desde la que asistiremos a sus recuerdos es un recurso que añade un toque de originalidad a la novela.

La zarza de tres espinas es una historia de contrastes entre personajes, por una parte dos amigos con motivaciones opuestas: uno fiel y leal; el otro, envenenado de odio y rencor; por otra, dos mujeres muy diferentes: una, manipuladora, caprichosa y cruel; la otra, resultará ser su antítesis: noble, pura, bondadosa e inocente. Las relaciones entre estos personajes provocarán una serie de aventuras en las que encontraremos piratas, luchas, torturas, prisiones, planes de fugas, traiciones, secretos, mentiras, engaños y complots. Además de estos cuatro personajes, la novela nos ofrecerá una colección de héroes y villanos, entre clérigos, militares y piratas berberiscos, que resultarán ricos en sus perfiles y claves en la evolución de la trama. La historia avanzará a ritmo de revelaciones sorprendentes que colocarán a su protagonista en una situación agónica, asfixiante, que mantendrá la tensión y la emoción hasta el final.

La segunda línea de interés de la novela la encontramos en el peregrinaje espiritual de su protagonista, un hombre que inicia una búsqueda de la verdad, con la necesidad de redención, y de librarse de las cargas y normas impuestas por la institución religiosa y que esclavizan a los hombres. Aquí, la historia adquiere un interés añadido por las reflexiones que nos ofrecen los personajes; el protagonista descubre la liberación de una relación personal con Dios, aunque no se especifica cuál es la base de esta nueva relación. Señalar este aspecto creo que es importante porque fue la clave de la Reforma, la recuperación de la autoridad de la Biblia como Palabra de Dios y como base para la relación entre Dios y el hombre. De esta forma, podremos evitar esclavitudes impuestas por otros hombres o por nosotros mismos, y descubriremos el poder liberador de la verdad.

Quiero destacar también la denuncia de la intolerancia religiosa que encontramos en la novela, con una defensa de la necesidad de ser tolerantes, comprensivos y misericordiosos con el prójimo, independientemente de su nacionalidad o religión. Creo que este apartado es de vital importancia, porque en él radica la grandeza del cristianismo, en el descubrimiento de un Dios que no nos impone la fe, sino que nos seduce con su amor y su gracia.

2 comentarios:

Abogado Málaga dijo...

Parece muy interesante...se me encendido la bombilla para un regalo de reyes..se de alguien a quien seguro le encantará este libro...Gracias por la información;)

Miguel Ángel dijo...

Genial, ése es uno de los objetivos del blog, ofrecer ideas para leer o para regalar... ¡o las dos cosas! ¡Un saludo!