viernes, 22 de julio de 2011

"Matadero cinco"

Mi amigo Julio Martínez me dejó hace tiempo el libro "Matadero cinco", de Kurg Vonnegurt Jr. No me dio muchas explicaciones, simplemente me dijo que lo leyera y que le dijera qué me parecía. Yo sospechaba, viniendo de quien venía la recomendación, que el libro tenía que ser interesante y comencé a leerlo con expectación. La verdad es que, cuando llegué a la última página, las expectativas habían sido superadas con creces... ¡Gracias, Julio!

"Matadero cinco" fue escrito en el año 1969 y se ha convertido en una obra de culto que se presenta normalmente como género de ciencia ficción, aunque creo que estamos ante un libro inclasificable.

El autor, Kurt Vonnegut Jr., estuvo en la Segunda Guerra Mundial en la que fue hecho prisionero y se encontraba en Dresde cuando la ciudad fue bombardeada, calcinada y arrasada. Según se señala en el prólogo, la obra tiene carácter autobiográfico. Refleja una obsesión personal, “que es a la vez una obsesión generacional: la de unos jóvenes, casi niños, que sin apenas darse cuenta se ven implicados en la guerra y el genocidio”.

En la introducción el autor abre su corazón y expone la obsesión que ha sentido toda su vida por contar la experiencia vivida durante el bombardeo de Dresde. Aunque tenía claro lo que quería contar, en el momento de ponerse a escribir no encontraba palabras adecuadas para describir lo que allí ocurrió. Con el tiempo, fue destruyendo todo lo que escribía hasta que por fin terminó el libro, que el mismo autor describe así “si es tan corto, confuso y discutible, es porque no hay nada inteligente que decir sobre una matanza. Después de una carnicería sólo queda gente muerta que nada dice ni desea; todo queda silencioso para siempre. Solamente los pájaros cantan. ¿Y qué dicen los pájaros? Todo lo que se puede decir sobre una matanza; algo así como: ¿Pío-pío-pí?”

El protagonista de la novela es Billy Pilgrim. Su presentación es surrealista y patética, estamos ante un perdedor, un personaje patético obligado a participar de un horror para el que no estaba preparado. Billy participó en la Segunda Guerra Mundial, en la que fue hecho prisionero por la nazis e internado en un campo de exterminio primeramente y en un matadero de la ciudad de Dresde con posterioridad, por lo que estuvo presente el fatídico día del bombardeo.

La novela no sigue un orden cronológico, ya que hay un acontecimiento que sucede varios años después de la guerra y que marca su vida y el estilo de la narracción. Billy contacta con unos extraterrestes que le secuentran y le llevan al planeta Tralfamadore. Gracias a los extraterrestres puede vivir en una realidad atemporal y Billy realiza diferentes viajes en el tiempo que le llevan a los acontecimientos más relevantes de su vida, desde su infancia hasta la madurez, centrándose principalmente en las experiencias vividas durante la guerra. Los años como soldado dejaron una terrible huella en su vida, que luego la vida en lugar de cicatrizar se encargó de agrandar con otros terribles experiencias.

Esta atemporalidad predomina en toda la novela, con saltos constantes de una época a otra que son un reflejo del caos que impera en el interior de la cabeza de Billy. La vida del protagonista se presenta en piezas de un puzzle que finalmente componen un cuadro completo de su existencia.“Matadero cinco” es un libro muy original, con una trama compleja, no por su contenido, sino por las constantes alternancias en el tiempo. La historia es conmovedora a la vez que surrealista con toques de humor negro.

El autor realiza una crítica a la sociedad, especialmente a la norteamericana, a la brutalidad de la guerra y a la tradición religiosa. Aquí el autor comete un grave error al afirmar que el Nuevo Testamento permite que los cristianos encuentran fácil la crueldad. En primer lugar, el Nuevo Testamento nos exhorta a que como cristianos nos comportemos con amor y misericordia hacia el prójimo hasta el punto de llegar a amar al enemigo (ojo, no confundir esto con el pacifismo; no tiene nada que ver. Aunque el libro lo pueda parecer, una lectura detenida deja claro que no es un panfleto pacifista como algunos han querido ver). En segundo lugar, señalar que los que han hecho barbaridades en nombre del cristianismo no encuentran justificación dentro de las páginas de la Biblia. Se habrán llamado cristianos, pero su conducta ha sido de todo menos cristiana.

Hay en las páginas de la novela un determinismo, una resignación frente a la vida, que hace imposible cambiar los acontecimientos. No hay lugar para el libre albedrío. La única solución para seguir viviendo es olvidar los malos recuerdos y concentrarse sólo en lo positivo. Pero los recuerdos positivos, incluso el más feliz de su vida, le llevan nuevamente a recordar otras situaciones desagradables y terribles.

Una oración, situada en una de las paredes de su despacho, se convierte en lema de su vida.

“Concédeme, Señor,
Serenidad para aceptar
Las cosas que no puedo cambiar,
Valor para cambiar las que puedo,
Y sabiduría para distinguir las unas de las otras”.


Pero la mirada de Billy es pesimista ya que considera que las cosas que no puede cambiar son “el pasado, el presente y el futuro”. Esta filosofía que conecta con el pensamiento oriental y new age no funciona. Creo que en esto el cristianismo es mucho más realista, exhortándonos a ser responsables con nuestros actos, no esconder la cabeza y reconocer y afrontar nuestros errores para poder superarlos y no volver a caer en ellos.

El libro está repleto de detalles en cada una de sus páginas. Cada situación, cada personaje que aparece en la novela tiene un sentido, un propósito. No hay nada situado al azar, a pesar de que la estructura de la novela ofrezca la sensación de desorden.

El autor nos ofrece importantes reflexiones sobre la vida, la religión y la naturaleza del hombre que, en muchas ocasiones no comparto como ya he señalado, pero que nos enfrentan a una realidad profunda ante la que debemos situarnos.

Puedes comprar el libro en Popular Libros.

No hay comentarios: