lunes, 28 de febrero de 2011

"Buda, el príncipe", de César Vidal

“Buda, el príncipe”, de César Vidal (ed. Plaza y Janés, 2011) es un riguroso estudio que nos acerca a la figura de unos de los personajes más fascinantes pero, en realidad, menos conocidos de la historia a pesar de ser “un punto de referencia espiritual de carácter prácticamente universal”.

El autor se propone contestar a preguntas como, ¿quién fue realmente Buda?, ¿quién dijo ser?, ¿qué predicó y cuál es el verdadero significado de sus enseñanzas? Para contestarlas, realiza un análisis de “la realidad histórica de Buda, así como de la configuración de la leyenda posterior y de las enseñanzas relacionadas con él”.

Para entender la expansión de una religión practicada por cerca de 500 millones de fieles, César Vidal se acerca a la figura de Buda desde una perspectiva histórica, dividiendo el estudio en tres partes con un apéndice final en el que se analizan las fuentes relacionadas con su vida y su enseñanza para cribar el mito y quedarnos con aquello de lo que podemos estar seguros. Muy interesante resulta la referencia al papel que jugó el ocultismo en la entrada del budismo en occidente.

En la primera parte, “El Contexto”, el autor nos sitúa en el contexto histórico y social, remontándose a la segunda mitad del segundo milenio antes de Cristo, cuando los arios védicos invadieron la India, procedentes de las estepas del sur de Rusia. Inferiores en número, pero superiores en lo militar, se impusieron a la población autóctona marcando el devenir histórico de la India y sentando las bases políticas y sociales que regían en el siglo VI a.C. cuando nació Siddharta, “Buda iba a nacer en un mundo muy fragmentado y rígidamente estratificado desde una perspectiva política; inestable y, ciertamente, injusto desde una perspectiva social, y concebido, desde una perspectiva religiosa, en torno a la creencia en los dioses, en la reencarnación y en la búsqueda y práctica de técnicas que permitieran trascender no sólo esta vida sino también las sucesivas hasta alcanzar la liberación definitiva”.

En la segunda sección del libro, “La Vida”, se reconstruye la biografía del personaje desde su nacimiento, en torno al 563 a.C. Hijo del rey de Shakya, pequeño reino situado al sur de la cordillera del Himalaya, su educación e infancia resultan claves para entender su posterior obsesión por el dolor y el sufrimiento. Se señalan los episodios claves de su vida, como la huida abandonando su familia en busca de respuestas a sus inquietudes vitales. Su período de ascetismo y mortificación, para abandonarlo después y vivir el episodio de la “iluminación” que marcaría el resto de su vida, convertido ya en su propio maestro, “No tengo maestro. Nadie es igual a mí. En el mundo de los hombres y de los dioses no hay nadie que me iguale”. El autor nos ayudará a comprender qué ocurrió realmente aquella noche que marcó el comienzo de la expansión de sus enseñanzas, en las que jugó un papel fundamental Bimbisara, rey de Magadha.

“La Enseñanza” completa las tres partes del libro, respondiendo a preguntas claves para entender el budismo, ¿es realmente una religión sin dios?, ¿es una filosofía o una religión?, ¿es un sistema ateo? El autor nos ofrece respuestas convincentes que desmontan muchos de los tópicos sobre el budismo y que nos ayudan a comparar su doctrina con las enseñanzas judeo-cristianas para que lleguemos a comprender, finalmente, la razón por la que el budismo, al contrario que el cristianismo basado en el Nuevo Testamento, “no podía convertirse nunca en un revulsivo social, ni tan siquiera en un acicate para obtener mínimas reformas”.

Un buen libro, bien documentado y estructurado, que nos ayuda a entender la figura y la enseñanza de uno de los personajes claves de la historia.

Puedes comprar el libro en Popular Libros.

8 comentarios:

Espe dijo...

Aún no he leído nada de César Vidal. Va a ser cuestión de darle una oportunidad...

Miguel Ángel Moreno dijo...

Muy interesante.

Rodolfo Plata dijo...

BUDHA Y CRISTO ENSEÑARON LA MISMA DOCTRINA Y PERSIGUIERON LOS MISMOS FINES: LA TRASCENDENCIA HUMANA Y LA SOCIEDAD PERFECTA: Budha es un iluminado, instruyó la doctrina; Cristo es la luz misma, ilustró lo que es la trascendencia humana. La búsqueda de la paz, la felicidad y la libertad es legítima en el ser humano. Pero sólo podemos alcanzarlas a través del auto descubrimiento, conociendo nuestros defectos y eliminándolos practicando las virtudes opuestas, hasta alcanzar el perfil de humanidad perfecta patente en Cristo (cero defectos), a fin de desarrollarnos espiritualmente y alcanzar la suprahumanidad. La comprensión de los fenómenos espirituales que se dan en los estados alterados de conciencia, para sanar el alma de sus heridas profundas, y propiciar trasformaciones convenientes para si mismo y la sociedad, mediante prácticas terapéuticas que armonizan el cuerpo, la mente y el espíritu. Son interés primordial del misticismo: budista, cristiano, hinduista, sufí, la filosofía clásica y moderna y la psicología clínica. http://www.scribd.com/doc/42618497/Imperativos-Que-Justifican-y-Exigen-Urgentemente-Un-Nuevo-Enfoque-Del-Cristianismo

Miguel Ángel dijo...

Espe, te recomiendo principalmente sus libros sobre temas religiosos y espirituales y algunas de sus novelas (En las etiquetas del blog tienes un aparto sobre sus libros).

Miguel Ángel, el libro es realmente interesante, ¡muy clarificador!

Rodolfo, no estoy de acuerdo contigo. El libro deja perfectamente claro que Jesús y Buda no enseñaron lo mismo.
El mensaje de Jesucristo queda reflejado claramente en los evangelios. Él se presentó como el Hijo de Dios (algo que sus milagros y su resurrección confirmaron como real), el único intermediario entre Dios y los hombres, la Luz del mundo, el Camino, la Verdad y la Vida. Él vino a liberar al hombre de la esclavitud del mal a través de su sacrificio en la cruz. El hombre puede ser liberado y regenerado, no a través de estados alterados de conciencia, sino a través del arrepentimiento y la aceptación del sacrificio de Cristo.

Anónimo dijo...

He estado hojeando el libro en cuestión, por curiosidad, casualmente el día que salió a la venta.

Lo cierto es que todos y cada uno de los párrafos que leí contenían inexactitudes y datos erróneos.

Es una lástima tratandose de un libro de divulgación. El tema está tratado de una manera totalmente superflua, y se ve que el autor desconoce completamente el contexto cultural al que se refiere. A la mayoría de la gente supongo que le podrá parecer bien o mal, o más o menos interesante, porque lo cierto es esa cultura y esa figura, el Buda, son auténticos desconocidos en occidente, pero este libro más que arrojar luz lo va a crear, me temo, es mayor confusión.

Si a alguien le interesa el tema hay un montón de recursos gratuitos en la red. De hecho es bastante fecuente que los tratados sobre Dhamma estén a libre disposición (por motivos que quizás sean un poco largos de comentar aquí, y no quiero dilatar la entrada).

Un saludo.

Tomás García dijo...

¿¿¿Un "riguroso estudio" de César Vidal???

Vicente Maroto dijo...

He leido el libro y he de decir que peca más que bastante de falta de ecuanimidad. Vidal es un cristiano protestante radical y sus propios dogmas a priori sobre la realidad, (Jesús es Dios, Jesús es el salvador del Mundo) influyen y deforman toda su visión.

Por no hablar de querer asociar budismo y espiritismo... un absurdo para quien mínimamente profundice en el tema.

O confundir ego con ser humano y llegar a la sorprendente conclusión de que el budismo niega el ser humano... cuando lo que niega es lo que le sobra a este escritor: ego

Un libro triste de leer. Un libro que me demuestra que este hombre es una persona equivocada y ciega a otra cosa que no sea su visión de la realidad.

ENRIQUE CHAVEZ dijo...

Hola, estimados. Es interesante leer los comentarios acerca del libro (el cual tengo). Se dice que en cada párrafo hay inexactitudes pero no se dice cuáles; se dice que Buda y Cristo enseñaron la misma cosa pero no se mencionan cuáles cosas en sus enseñanzas son iguales. Les comparto una comparación muy breve entre ambos líderes para que veamos sus diferencias en: http://apologeticas.blogspot.com/search/label/BUDA

Cordiales saludos.